viernes, 6 de septiembre de 2019

¡COMENZAMOS!


Las vacaciones de verano han llegado a su fin dejando paso a un nuevo curso escolar y laboral. Es un momento de vuelta a las rutinas, un cambio complicado para niños/as y padres.
Si para los padres es duro volver al trabajo después de haber desconectado, de haber disfrutado de días de descanso, de amigos y de viajes, para los niños no es menos el trago de volver al cole.
Volver a la rutina diaria supone restaurar horarios, reanudar rutinas de alimentación, afrontar obligaciones de tareas escolares etc. La readaptación a este cambio es un proceso que dura aproximadamente una semana si el ambiente familiar y escolar es el adecuado, ya que depende de la actitud de los educadores y padres.
Para que el proceso de cambio sea lo más natural posible hay que transmitir a los niños/s ilusión por el nuevo curso, por el reencuentro de los compañeros, por estrenar nuevo material, conocer nuevos profesores … y unir a esto mucha paciencia y comprensión por parte de los padres, que si nos ponemos en la piel del niño podemos entender perfectamente lo duro que puede ser la vuelta a la rutina.
Tras el periodo de vacaciones en el que los niños y padres han estado más relajados, sonará el primer despertador y dará comienzo al nuevo curso y con ello los madrugones, los estreses para llegar pronto, las horas de clase, los deberes etc… ufff… toda una bofetada de realidad a la que hay que hacer frente. Si previamente hemos hecho un buen trabajo de motivación e intentamos mostrarnos ilusionados y tranquilos ayudaremos a que los primeros días será más llevaderos, es normal que el cambio provoque algunas alteraciones en el estado de ánimo de los pequeños, a lo que tenemos que estar preparados y mostrar en todo momento una actitud positiva.
Por todo esto, los padres debemos hablar con nuestros hijos acerca de la nueva situación transmitirles confianza, pedirles su colaboración y su comprensión, y demostrarles lo seguros y tranquilos que estamos de que ellos se vayan al colegio. Es necesario destacarles los cambios positivos y participar con ellos en todo el proceso, es decir, comprar los libros y forrarlos con ellos, ordenar la ropa o el uniforme y acompañarles al colegio, por lo menos, durante la primera semana.

En resumen, que los padres hablen con sus hijos de sus capacidades, ilusiones, habilidades y expectativas hacia esta nueva etapa, contribuirá a que los niños se sientan arropados y capacitados para salir adelante ante las dificultades que se les puedan presentar, fomentando así su autoestima.

Feliz vuelta al cole!!!.

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